... En pleno miercoles santo, aunque pocos, quienes asistimos quedamos como levitando.
Directamente desde el suroeste antioqueño¡¡¡¡, vino nuestro amigo Aicardo.
Aunque sudamos un poco, nadie sufrió desgarres ni lesiones...
A falta de velita encendida (pues disparaba las alarmas contra incendios), nos alumbramos con un cuarzo cargado con una noche de canto ritual y tres noches de luna llena...
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